Defensor del Paciente logra un acuerdo con la Administración durante el juicio del feto que sufrió lesiones durante el parto.

 

NOELIA MÁRQUEZ  Sevilla, 05 Julio, 2017 – 06:45h

La aseguradora del SAS, Zurich Insurance, indemnizará con 205.000 euros a una familia por daños provocados en el brazo izquierdo a un niño al nacer. La asociación El Defensor del Paciente, que representa a los padres, logró un acuerdo con el SAS durante el juicio, que se celebró en el juzgado de Primera Instancia número 11 el pasado 23 de mayo, seis años después de la negligencia.

Los hechos se remontan al 28 de marzo de 2011 cuando María del Carmen, sevillana de 44 años, dio a luz tras soportar 26 horas de parto en el Hospital Maternal Virgen del Rocío. «Durante el parto utilizaron ventosas y la maniobra Kristeller», recuerda esta madre, que sufrió un fuerte impacto emocional al conocer las lesiones y las limitaciones que sufrirá su hijo de por vida. El problema del parto residió en que «mi hijo estaba muy alto, no estaba preparado para nacer», añade. Los profesionales que atendieron a esta mujer utilizaron ventosas para facilitar el nacimiento, pero el pequeño se quedó encajonado en el canal del parto. El niño sufrió parálisis braquial obstétrica, que le limita para mover el brazo afectado. «A los ochos meses de vida mi hijo tuvo que ser intervenido quirúrgicamente durante más de ocho horas. La intervención consistió en un bypass con nervios de la pierna para tratar de recuperar la movilidad del brazo», recuerda María del Carmen. El pequeño consiguió recuperar parte de la movilidad poco después.

Desde que nació este niño ha necesitado fisioterapia, rehabilitación y estimulación. A los quince días de nacer, esta familia tuvo que acudir cuatro veces por semana al hospital para las sesiones rehabilitación. Al impacto emocional para los padres se suma el trastorno en los horarios laborales de ambos, entre otras dificultades. La parálisis braquial obstétrica se produce tras maniobras durante el parto que dañan los nervios encargados de la movilidad de los brazos de los recién nacidos. Esta lesión se conoce popularmente como brazo de trapo, y provoca limitaciones de diversa consideración. El Defensor del Paciente explica que «suele ser una complicación en niños grandes (macrosomía), si bien, en este caso no se debe ni a éste ni a ningún otro elemento de riesgo. P. A. B era un feto de un tamaño normal, con una gestación normal. Por tanto sólo cabía que se hubiera producido un mal manejo del parto». Durante la celebración del juicio, «la aseguradora del SAS ha decidido reparar el daño, que, en este caso, es la afectación de brazo, con problemas de movilidad», añade la entidad. El pequeño estará limitado en su futuro profesional por la secuela que padece.

La letrada del Defensor del Paciente, María Jesús Villalpando, advierte que en los propios foros de los obstetras «se hace hincapié en la cantidad de casos de distocia de hombros que se están registrando en los hospitales, lo cual invita a una revisión de los protocolos».

Diario de Sevilla 5 de julio 2017

Sufrimiento fetal